jueves, 10 de noviembre de 2011

El origen de los Amish 1ª Parte




Pennsylvania es una bella región de la costa Este de los Estados Unidos, pero lo que realmente singulariza a este estado de la Unión son sus orígenes cristianos y tolerantes. William Penn, hijo de una influyente familia inglesa, logró que el rey Carlos II de Inglaterra cediera a la comunidad a la que pertenecía, la Sociedad Religiosa de los Amigos(1), una región considerable de las incipientes posesiones inglesas en América. Allí, en los actuales límites de los estados de Pennsylvania y Delaware, Penn fundó Filadelfia(2) con el fin de crear una sociedad tolerante en donde se practicara la libertad religiosa.



En la otra orilla del Atlántico, en Europa, desde su separación en los años 1693 a 1693 del grupo Menonita principal, los problemas en al comunidad Amish iban en aumento. Las disidencias en algunas prácticas menores como el lavamiento de pies, la comunión dos veces al año y la exclusión de los miembros excomulgados, llevó al anciano Jacob Ammann a separar a su comunidad del cantón suizo de Berna del resto de los anabaptistas suizos y alemanes.

A pesar de varios intentos de reconciliación, la comunidad se mantuvo apartada y desarrolló una identidad propia.

Las persecuciones religiosas del siglo XVIII en toda la región del Palatinado y las zonas cercanas, empujó a los Amish y otros grupos anabaptistas a emigrar de Europa a América.

Pennsylvania –por lo antes explicado- era el lugar más propicio para su instalación y en 1707 llegó el primer Amish a la colonia. Detrás de él se produjo una oleada de emigraciones que continuó incesante hasta 1756. Para los Amish, Pennsylvania era la meta de todos sus sueños.

Una segunda oleada se asentaría en Kansas entre los años 1815 y 1860. De Pennsylvania los Amish se trasladaron a Ohio, Indiana, Illinois y Michigan, en busca de tierras más baratas. Los pocos Amish que permanecieron en Europa, terminaron por fusionarse con sus hermanos menonitas.

Los Amish se caracterizan por no tener local o templo de iglesia, suelen reunirse en algún salón grande o por las casas. Potencian la humildad y rechazan todo tipo de soberbia. La Biblia es para ellos su única fuente de autoridad, creen el sacerdocio universal de los creyentes y están separados del resto del mundo. Prohíben el acceso a todo tipo de tecnología y prefieren que sus miembros trabajen dentro de la comunidad.

Dentro de los Amish hay algunas posturas diferenciadas y diferentes sensibilidades, pero los más radicales ven mal la relación hasta con otros grupos Amish.

En su culto se comparte una predicación sencilla y algunos himnos cantados sin música. La participación en la comunión se realiza dos veces al año, una en primavera y otra en otoño.

Practican el bautismo de adultos, sus bodas son austeras y los novios no comparten anillos, ya que el grupo está en contra de cualquier tipo de ostentación.

Las familias Amish suelen ser numerosas, ya que no creen la práctica de los métodos anticonceptivos que no sean naturales. La mayoría hablan el dialecto alemán que trajeron sus antepasados de Suiza, aunque en muchas comunidades se habla inglés.

El aspecto anticuado de los Amish contrasta con la vitalidad de sus comunidades y su crecimiento, que veremos en próximos artículos.



1) La Sociedad Religiosa de los Amigos fue conocida vulgarmente como Cuáqueros o Tembladores, por sus experiencias místicas.
2) El significado del nombre es amor fraternal.

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